La playa Els Tossals es uno de esos tramos del litoral de Guardamar del Segura que se entienden mejor cuando uno llega con tiempo y sin prisa. Aquí el interés no está en un paseo marítimo ni en una larga lista de servicios, sino en un arenal virgen, de perfil naturista, rodeado de dunas y vegetación. En las líneas que siguen explico dónde está, cómo se accede, qué ambiente ofrece y en qué casos merece la pena elegirla frente a otras playas de la zona.
Lo que debes saber antes de ir a este arenal de Guardamar
- Está en Guardamar del Segura, en la provincia de Alicante, al norte de la desembocadura del Segura.
- Tiene unos 1.661 metros de longitud y un perfil claramente natural.
- Su ambiente es naturista, tranquilo y muy ligado al sistema dunar y a la vegetación costera.
- El acceso principal se hace desde la N-332, a la altura del camping Alannia Guardamar.
- Conviene ir preparado: agua, sombra, protección solar y menos expectativas de playa urbana.
Dónde está y por qué destaca en Guardamar
Guardamar Turismo la presenta como una playa naturista de 1.661 metros, situada al norte de la desembocadura del río Segura y extendida hasta el límite municipal con Elche. Esa ubicación ya explica mucho: no estás ante una playa aislada solo por la distancia, sino ante un espacio que forma parte de un corredor natural muy característico de la costa de Alicante.
Yo la veo más como una franja de costa natural que como una playa de veraneo convencional. La experiencia aquí depende menos de encontrar infraestructuras y más de aceptar el paisaje tal como es: arena fina, dunas, vegetación y una sensación de amplitud que en la zona no siempre es fácil de encontrar. Y esa diferencia se nota enseguida en cómo conviene planear la visita.
Si entiendes su emplazamiento, el resto encaja mejor, porque la clave no es solo ir a la playa, sino leer bien el entorno que la rodea.

Cómo es el arenal y qué ambiente encontrarás
La Comunitat Valenciana la describe como una playa de aspecto salvaje, con dunas, vegetación y una pasarela de acceso, y esa definición resume bastante bien lo que uno percibe al llegar. No es una playa “montada” para pasar el día entre bares y tumbonas; es un espacio que conserva una imagen muy natural y en el que el paisaje manda.
Lo que más me interesa de este arenal es su equilibrio entre amplitud y discreción. El tramo de arena es largo, el entorno dunar actúa como barrera visual y la vegetación ayuda a que la playa mantenga ese carácter de rincón poco intervenido. Para quien busca calma, baño sin ruido y caminatas junto al mar, eso vale más que cualquier servicio extra.
También hay un matiz importante: al ser una playa con tradición naturista, el ambiente exige más respeto por la intimidad y por el ritmo de los demás. No hace falta exagerarlo ni convertirlo en un protocolo, pero sí entender que aquí la norma no es la misma que en una playa urbana. Si esa idea te encaja, el lugar gana muchos puntos.
Con el tipo de playa ya claro, la siguiente pregunta lógica es práctica: cómo se llega, qué hay realmente disponible y con qué conviene ir preparado.
Acceso, servicios y lo que conviene llevar
El acceso principal se hace desde la N-332, a la altura del Alannia Guardamar Camping Resort. En la ficha turística de la Comunitat Valenciana aparecen playa abierta, naturista, pasarelas, parking, arena fina y playa virgen, así que la lectura correcta es clara: hay una base mínima para llegar y moverse, pero no es una playa pensada para depender de muchos apoyos.
Yo no la trataría como una playa urbana. Aunque el acceso esté resuelto, la experiencia mejora mucho si llegas con lo necesario desde el principio. En especial, esto es lo que yo llevaría:
- Agua suficiente para toda la estancia.
- Protección solar alta y reaplicación frecuente.
- Sombrilla, toldo ligero o alguna forma de sombra propia.
- Calzado cómodo para caminar por arena y pasarelas.
- Algo de comida si piensas quedarte varias horas.
- Bolsa para recoger tus residuos y no dejar rastro.
Mi consejo es sencillo: cuanto más “autónomo” vayas, más disfrutarás la visita. Esa preparación también te permite aprovechar mejor todo lo que ofrece la zona cercana al río, que a menudo pasa desapercibido.
Qué hacer alrededor de la desembocadura del Segura
El tramo final del Segura convierte esta zona en algo más que una playa. Aquí confluyen río, dunas y mar, y eso abre varias posibilidades si quieres completar la jornada con algo más que baño. Una de las más interesantes es la ruta de las dunas y la Gola, un itinerario de 3,2 kilómetros que ayuda a entender cómo se relacionan el paisaje litoral y el sistema dunar de Guardamar.
También hay un valor muy claro para quienes disfrutan observando aves. La desembocadura funciona como un punto de paso para aves migratorias, y los periodos más interesantes suelen ser primavera, otoño e invierno. No hace falta ser ornitólogo para aprovecharlo: con un rato de calma y algo de atención, el entorno ya te da bastante contexto sobre la riqueza ecológica del lugar.
Si te interesa la pesca recreativa, el entorno también aparece con frecuencia como zona de orilla para dorada, lubina, mabra y sargo. Yo no lo vendería como un plan principal para todo el mundo, pero sí como un uso real del espacio que encaja muy bien con las horas de amanecer o atardecer.
Cuando juntas playa, río y paisaje, queda claro que la decisión entre Els Tossals y otras playas de Guardamar depende más de tu plan que del mapa.
Qué playa te conviene según tu plan
Si tuviera que resumir la comparación en una decisión rápida, la haría así:
| Playa | Perfil | Cuándo la elegiría |
|---|---|---|
| Els Tossals | Virgen, naturista, con dunas y vegetación | Si busco silencio, paseo largo y una costa poco intervenida |
| Els Vivers | Natural, con valor arqueológico y Bandera Azul | Si quiero paisaje natural pero también un plus patrimonial |
| Centre | Urbana, más corta, con paseo marítimo y restauración | Si priorizo servicios, bares y acceso fácil |
Esta comparación no es teórica; en la práctica, cambia por completo el tipo de día que vas a tener. Yo elegiría Tossals cuando me apetece costa auténtica y mínima interferencia. Me iría a Centre si quiero una jornada cómoda, con comida cerca y paseo al final. Y reservaría Vivers para un plan intermedio, donde el paisaje natural sigue pesando, pero no renuncio a un contexto más completo.
Con esa comparación ya queda claro el encaje de cada playa; solo falta aterrizar algunos criterios para no equivocarse al planear la visita.
Lo que yo tendría claro antes de bajar a la arena
La primera decisión es temporal: ir temprano o a última hora suele mejorar mucho la experiencia. No solo por el calor, sino porque una playa como esta se disfruta mejor cuando el paisaje está más tranquilo y la luz hace más visible el relieve de las dunas.
La segunda es de actitud. Si vas con mentalidad de playa urbana, probablemente te parecerá una playa “poco equipada”. Si vas buscando naturaleza, discreción y una costa más limpia visualmente, el lugar tiene mucho más sentido. En mi opinión, esa diferencia de expectativas es lo que separa una visita normal de una visita realmente buena.
La tercera tiene que ver con el respeto al entorno y al carácter naturista del arenal. Cuidar la distancia, la privacidad y la limpieza no es un gesto accesorio: es lo que mantiene viva la experiencia que hace singular a esta playa. Si te apetece una franja de costa larga, natural y sin artificios, Els Tossals encaja muy bien; si prefieres paseo, chiringuito y ocio a pie de arena, Guardamar tiene alternativas más cómodas. Yo la veo como una playa para ir con actitud de costa auténtica: menos plan, más paisaje.
