La cala Almadrava en Benidorm es una de esas playas pequeñas que cambian por completo la imagen que mucha gente tiene de la ciudad: aquí no manda el paseo marítimo, sino el relieve, el agua clara y el fondo rocoso. En este artículo te explico cómo es de verdad, cómo llegar sin complicarte, qué hacer si quieres bañarte o hacer snorkel y qué conviene llevar para no encontrarte con sorpresas. También la comparo con otras calas cercanas para que elijas con criterio según el tipo de costa que buscas.
Lo esencial para entender esta cala antes de ir
- Es una cala pequeña, de unos 100 metros, con una franja estrecha y mezcla de arena fina y roca.
- Su gran valor está en el entorno: queda a los pies de la Serra Gelada y suele ofrecer aguas tranquilas y transparentes.
- Es buena para baño calmado y snorkel, pero no para quien espera una playa urbana con muchos servicios.
- El acceso es a pie y tiene cierta pendiente, así que el calzado importa más de lo que parece.
- Conviene llevar agua, protección solar y, si vas a explorar, escarpines y máscara.
- La experiencia mejora mucho si la visitas con una expectativa realista: naturaleza, silencio relativo y pocos extras.

Cómo es esta cala y por qué llama tanto la atención
Yo la leo como una cala de contraste: Benidorm sigue ahí, muy cerca, pero en cuanto bajas a la playa el ritmo cambia. La ficha oficial de turismo la sitúa en torno a 100 metros de longitud, con una composición mixta de arena fina y roca, y eso ya te adelanta bastante sobre la experiencia: no es una playa larga para caminar ni una franja cómoda para extenderse sin mirar dónde pones la toalla.
Lo más valioso es su ubicación, a los pies de la Serra Gelada. Ese abrigo natural ayuda a que el mar se perciba bastante contenido y favorece un baño más tranquilo que en otras zonas abiertas de la costa. Aun así, yo no la vendería como una piscina: la información turística oficial también la describe con oleaje moderado, así que sigue siendo Mediterráneo real, no un estanque.
Hay otro detalle que marca mucho la visita: el espacio es estrecho. En la práctica, una cala de unos 7 metros de ancho te obliga a elegir bien el sitio y a moverte con cierta atención, sobre todo si vas con mochila, nevera pequeña o material de snorkel. Precisamente por eso resulta tan interesante para quien busca un rincón más recogido y menos masificado. Y ese carácter tan contenido explica por qué el acceso merece una explicación aparte.
| Dato | Qué significa en la práctica |
|---|---|
| 100 metros de longitud | Es una cala pequeña; no esperes un arenal amplio ni mucho margen para elegir sitio con calma si llegas tarde. |
| Mezcla de arena y roca | El baño es agradable, pero los escarpines ayudan mucho y el snorkel sale ganando. |
| Entorno de Serra Gelada | El paisaje pesa tanto como la playa; aquí la experiencia es también visual. |
| Ambiente poco urbano | Funciona mejor para quien busca una pausa corta, natural y bastante silenciosa. |
Cómo llegar sin complicarte la bajada
El acceso es probablemente el punto que más condiciona la visita. Desde la ruta oficial de Benidorm se entra por la Calle Dos Calas, donde hay una zona para aparcar, y después toca bajar caminando por la ladera. No es una caminata larga, pero sí una bajada que conviene hacer sin prisas y con el calzado adecuado.
Yo no iría con chanclas finas si el objetivo es pasar un rato cómodo. Mejor zapatillas ligeras o calzado que agarre bien, porque el terreno no invita a improvisar. Tampoco me parece la mejor cala para carritos, movilidad reducida o equipaje pesado; de hecho, la propia descripción turística la define como un acceso difícil a pie. Eso no la hace inaccesible, pero sí exige una pequeña organización previa.
Si vas en verano, mi recomendación es llegar con margen. No solo por el aparcamiento, sino porque bajar deprisa para “pillar sitio” resta bastante a una cala de este tipo. Aquí la visita funciona mejor cuando bajas con calma, miras el entorno y eliges dónde colocarte antes de entrar al agua. Una vez entiendes la bajada, la pregunta lógica pasa a ser qué merece la pena hacer allí.
Qué se disfruta mejor aquí
La respuesta corta es clara: baño tranquilo y snorkel. La cala está pensada para disfrutar del agua más que para pasar el día entero haciendo vida de playa. Sus fondos rocosos y las zonas de posidonia que aparecen en la ruta submarina explican por qué tanta gente la usa como punto de entrada para explorar, no solo para tumbarse al sol.
Si vas con máscara y tubo, yo dedicaría unos minutos a observar la pared rocosa y las transiciones entre arena y piedra. Ahí aparece lo interesante: pequeños refugios, cambios de textura y una vida marina que se aprecia mucho mejor cuando el agua acompaña. No hace falta ser buceador avanzado; con equipo ligero ya se nota la diferencia frente a una playa urbana más plana.
También hay un matiz cultural y de uso que conviene entender: no se presenta como playa naturista, pero en un entorno tan natural el nudismo aparece de forma espontánea. Mi criterio aquí es simple: si entras en esa dinámica, hazlo con naturalidad y respeto, y si no te interesa, busca un punto más recogido sin incomodar a nadie. En una cala pequeña, la convivencia pesa más que en una playa grande.
- Para snorkel: busca zonas cercanas a la roca y observa con calma, no a contrarreloj.
- Para baño: elige un día de mar contenido y entra con atención al fondo.
- Para desconectar: funciona mejor en visitas cortas que como plan de jornada completa.
- Para fotos: la luz de primera hora y final de tarde suele dar mucho mejor resultado.
Si lo que quieres es convertir la visita en una experiencia cómoda, el siguiente filtro importante no es el agua, sino el momento del día y lo que llevas encima.
Cuándo ir y qué llevar en la mochila
En una cala pequeña, el horario pesa más que en una playa grande. Yo priorizaría la mañana si quiero tranquilidad, menos calor en la bajada y mejor sensación de espacio. La tarde también puede funcionar muy bien si buscas una visita más corta y una luz bonita, pero suele ser menos amable con quien sube cargado o con prisas. El mediodía lo reservaría solo para días muy concretos, y únicamente si ya vas preparado.
| Momento | Qué suele ofrecer | Mi consejo |
|---|---|---|
| Mañana | Más calma, mejor temperatura y acceso más llevadero. | La elegiría si quieres snorkel y no te gusta el calor fuerte. |
| Mediodía | Más intensidad solar y más sensación de ocupación. | Solo la veo práctica si ya llevas agua, sombra mental y poco equipaje. |
| Tarde | Luz agradable y ambiente más pausado hacia el final del día. | Buena opción para una visita breve, siempre que no te pille la bajada con prisa. |
Lo que yo metería sí o sí es muy concreto: agua suficiente para no depender de servicios, protección solar alta, escarpines y, si piensas entrar al agua, máscara y tubo. En una cala sin chiringuito ni restauración, llevar al menos 1 litro por persona me parece una base sensata, incluso para una visita corta. Si vas con niños, añade margen y simplifica el plan: menos trastos, más seguridad y menos tiempo de exposición al sol.
Hay un error habitual que veo mucho en este tipo de rincones: pensar que, por ser una cala bonita, todo será fácil. No siempre. Aquí la belleza viene con ciertas condiciones, y aceptar esas condiciones es justo lo que permite disfrutarla de verdad. Esa idea conecta muy bien con la comparación con otras playas de la zona.
Cómo se diferencia de Tío Ximo y de Levante
Si dudas entre calas cercanas, la comparación más útil suele ser esta: Almadrava para quien busca un rincón natural y bastante sereno, Tío Ximo para un formato parecido pero algo más reducido, y Levante para quien prefiere la costa urbana con servicios completos y más ambiente. Yo no las pondría a competir como si fueran lo mismo, porque en realidad resuelven necesidades distintas.
| Zona | Ambiente | Servicios | Mejor para |
|---|---|---|---|
| Cala Almadrava | Natural, recogido y bastante silencioso. | Limitados; conviene ir bien preparado. | Baño tranquilo, snorkel y visitas cortas con foco en el paisaje. |
| Cala del Tío Ximo | Muy parecida en espíritu, también pequeña y resguardada. | Cuenta con vigilancia y socorrismo. | Quien quiere un rincón similar, pero con otra distribución y acceso cercano. |
| Playa de Levante | Urbana, animada y mucho más abierta. | Amplios y pensados para una playa de ciudad. | Quien prioriza comodidad, paseo y oferta constante alrededor. |
La elección, al final, es bastante honesta: si quieres comodidad total, vas a Levante; si quieres una cala con carácter, te interesará Almadrava; y si buscas una alternativa muy cercana con una personalidad parecida, Tío Ximo entra de lleno en la conversación. Esa comparación, que parece simple, suele ahorrar decepciones. Y me deja una última idea útil para cerrar bien la visita.
Lo que yo tendría claro antes de bajarla
La Cala Almadrava funciona mejor cuando la visitas con una expectativa realista. No es una playa para vivirla como un resort, ni tampoco un rincón salvaje e incómodo; está justo en medio, y ahí está su interés. A mí me parece una buena elección si buscas una pausa breve, agua clara y una sensación de costa más íntima dentro de un destino muy conocido.
- Lleva poco peso: cuanto menos cargues, mejor se disfruta la bajada y la subida.
- No dependas de servicios: agua, protección solar y algo básico para el baño conviene llevarlo desde el principio.
- Piensa en el mar, no solo en la toalla: aquí el snorkel y la observación del entorno suman mucho.
- Elige bien tu compañía: funciona mejor para gente paciente que para planes de playa masiva.
Si tuviera que resumirlo en una sola frase, diría que es una cala pequeña pero muy bien definida: pide un poco de esfuerzo para llegar, y a cambio ofrece uno de los rincones costeros más agradables de Benidorm para quien valora la calma, la roca y el agua transparente.
