Lo esencial para visitar esta playa sin perder tiempo
- Está en Guardamar del Segura, en la costa sur de Alicante, junto a la desembocadura del Segura y el cordón dunar.
- Destaca por su arena dorada, el paisaje natural y un ambiente tranquilo, más cercano a una playa virgen que a una playa urbana.
- Es una playa apta para naturismo, así que conviene ir con una idea clara del tipo de uso que tiene.
- El acceso más cómodo suele ser por carretera y el tramo final se hace a pie, lo que ayuda a conservar su carácter poco masificado.
- No es la mejor opción si buscas paseo marítimo, muchos servicios o ambiente de chiringuito; sí lo es si priorizas calma y paisaje.
- La escapada gana mucho si la combinas con las dunas de Guardamar, el casco urbano y una comida de arroces o pescado en la zona.

Dónde está y qué paisaje te espera
Esta playa se encuentra en Guardamar del Segura, en la comarca del Bajo Segura, dentro de la Costa Blanca. Su gran atractivo es el entorno: dunas, vegetación y una franja de arena que mantiene todavía un aire bastante salvaje. No es casualidad que Turisme Comunitat Valenciana la describa como una playa resguardada por el cordón dunar y con acceso por pasarela; ese detalle resume muy bien su carácter.
Yo la veo como una playa para quien valora el paisaje tanto como el baño. La arena es amplia, el frente marítimo no está domesticado por una urbanización continua y la sensación general es de espacio abierto. Además, se asocia a la práctica del naturismo, así que el ambiente suele ser más relajado y menos encorsetado que en otras playas cercanas. Si buscas una primera impresión rápida, piensa en litoral natural, no en playa urbana.
Otro rasgo importante es la ubicación junto a la desembocadura del Segura. Eso condiciona el paisaje, la lectura del mar y también la manera en que se vive el lugar: no es un sitio pensado para pasar el día en modo comodísimo, sino para disfrutar de un tramo de costa con personalidad. Con esto claro, la siguiente pregunta lógica es cuándo ir y cómo organizar bien la visita.
Cómo llegar y en qué momento del día conviene más
En la práctica, el acceso más razonable es llegar por carretera hasta la zona de Guardamar y continuar a pie por el acceso habilitado. Spain.info señala precisamente que se puede llegar caminando, algo que encaja con la propia naturaleza del lugar: cuanto menos directo es el acceso, más fácil resulta conservar esa atmósfera tranquila.
Si me preguntas por el mejor horario, yo no iría a esta playa a mediodía en pleno verano salvo que tu objetivo sea quedarte poco rato. La exposición solar es fuerte, el entorno es abierto y se agradece bastante llegar con margen, sin prisas. Las primeras horas de la mañana y el final de la tarde suelen dar una experiencia más agradable, tanto por temperatura como por luz.
| Momento | Qué puedes esperar | Mi consejo |
|---|---|---|
| Mañana temprana | Más calma, menos calor y paseos más cómodos | Ideal si quieres caminar, hacer fotos o pasar varias horas sin agobio |
| Mediodía | Más sol directo y mayor sensación de calor | Úsalo solo si vas preparado con agua, sombra y buena protección solar |
| Tarde | Luz más suave y ambiente más agradecido | Muy buena franja para baño tranquilo y paseo por la arena |
Qué experiencia ofrece de verdad
Los Tusales no está pensada para quien necesita tener todo a mano. Esa es su fuerza y, al mismo tiempo, su límite. Aquí no vas a encontrar la sensación de “todo resuelto” que dan muchas playas muy urbanizadas; en cambio, sí obtienes más silencio, más espacio y un entorno mucho más natural. Para mí, ese intercambio es razonable si sabes a lo que vas.
- Encaja muy bien si buscas una playa tranquila para tumbarte, caminar o desconectar del ruido.
- Encaja bien si practicas naturismo o simplemente no te importa un ambiente tolerante y sin excesiva rigidez.
- Encaja regular si quieres un paseo marítimo, bares a pie de arena o un plan muy familiar con servicios inmediatos.
- Conviene llevar agua, crema solar, gorra, calzado cómodo para el acceso y una bolsa para tus residuos.
- Conviene revisar el estado del mar y del viento antes de ir, sobre todo si tu idea es pasar varias horas.
La clave está en ajustar expectativas. No es una playa para consumir ocio; es una playa para vivir el litoral con menos artificio. Cuando el visitante entiende eso, la experiencia mejora mucho. Y si después te apetece completar el día, la zona de alrededor ofrece bastante más de lo que parece a primera vista.
Qué ver y probar cerca de la playa
La visita gana bastante si no la dejas aislada. Guardamar del Segura tiene uno de los paisajes dunares más interesantes de la costa sur de Alicante, así que un paseo por ese entorno natural encaja muy bien antes o después del baño. También merece la pena asomarse al casco urbano y, si te apetece una visita corta con contexto, buscar alguna panorámica del castillo y del frente litoral.
En el plano gastronómico, yo no cerraría la escapada sin sentarme a comer algo local. La cocina de esta parte de Alicante se entiende mejor a través de arroces, pescado y recetas muy ligadas al producto de proximidad. Turisme Comunitat Valenciana destaca además el tirón del conocido tocinillo de ñoras de Guardamar, un detalle pequeño pero muy útil si quieres llevarte también el sabor del lugar, no solo la imagen.
- Paseo por el sistema dunar para entender por qué esta costa está tan protegida.
- Parada en el centro de Guardamar para comer o tomar algo con más ambiente urbano.
- Comida de arroces o pescado para completar la jornada con una experiencia local real.
Yo suelo recomendar este tipo de combinación porque convierte una visita de playa en una salida más redonda. No se trata solo de bañarse, sino de leer el territorio: arena, dunas, pueblo y mesa forman un conjunto muy coherente. Y eso, en la costa valenciana, siempre suma.
La mejor forma de disfrutarla sin llevarte una impresión equivocada
Si te acercas con la idea de encontrar una playa natural, amplia y tranquila, esta elección tiene mucho sentido. Si esperas servicios abundantes y ambiente de playa urbana, probablemente te parecerá demasiado austera. Ahí está la decisión correcta: no valorar el lugar por lo que no quiere ser, sino por lo que realmente ofrece.
A mí me parece una parada muy recomendable dentro de una ruta por la costa de Alicante precisamente por ese equilibrio entre paisaje y calma. Hay playas más cómodas, sí, pero pocas transmiten con tanta claridad la sensación de costa abierta y dunar. Si solo puedes quedarte con una idea práctica, que sea esta: ve preparado, baja el ritmo y deja que el entorno haga el resto.
Cuando visitas Los Tusales con expectativas ajustadas, el resultado suele ser mejor de lo que uno imagina: un baño sencillo, un paseo con paisaje y una escapada que encaja muy bien con el carácter natural del litoral de Guardamar.
