Subir a la cruz que domina Benidorm permite cambiar el ruido de la ciudad por una panorámica abierta al Mediterráneo. La ruta combina calles residenciales, pistas asfaltadas y un pequeño tramo de senda, con opciones tanto para un paseo tranquilo como para una jornada más exigente por la Serra Gelada. Aquí explico cómo llegar, cuánto se tarda, qué vistas ofrece y qué conviene tener en cuenta antes de empezar.
Una caminata corta con una de las mejores vistas de Benidorm
- Recorrido habitual: unos 5 km ida y vuelta desde Rincón de Loix.
- Duración orientativa: alrededor de 3 horas con paradas y fotografías.
- Dificultad: baja, aunque la subida resulta exigente si hace calor.
- Altitud: el mirador se encuentra aproximadamente a 200-237 metros.
- Mejor momento: primera hora de la mañana o última parte de la tarde.

Qué hace especial a este mirador sobre Benidorm
La Cruz de Benidorm se encuentra en una elevación de la Serra Gelada, sobre la zona del Rincón de Loix. Desde allí se divisan la playa de Levante, el perfil urbano, la isla de Benidorm y buena parte de la costa. La imagen resulta especialmente llamativa porque permite contemplar, en una sola mirada, los rascacielos y los acantilados mediterráneos.
El monumento también tiene una dimensión histórica. La cruz actual se relaciona con una iniciativa vecinal y religiosa de comienzos de los años sesenta, aunque la conocida historia sobre el bikini y el alcalde Pedro Zaragoza se ha transmitido con distintas versiones. Yo la tomaría como una leyenda local interesante, pero no como un hecho completamente documentado.
Lo más atractivo, en mi opinión, no es solo llegar al monumento. El camino ofrece cambios constantes de perspectiva, con el mar a un lado, pequeñas calas y la ciudad extendiéndose debajo. Esa combinación convierte la subida en un paseo panorámico más que en una simple visita fotográfica.
Cómo llegar andando desde Rincón de Loix
La opción más clara comienza en el entorno de la playa de Levante y Rincón de Loix. Desde la zona de la calle Gerona se puede avanzar hacia la avenida de l’Ametlla de Mar y enlazar con las calles que suben hacia Sierra Dorada. También existe un acceso por la calle Berlín y su prolongación hacia la zona residencial.
Durante el ascenso aparecen indicaciones hacia la cruz y varios puntos donde se abren las vistas. La mayor parte del trayecto discurre por asfalto y calles en pendiente, mientras que el tramo final conduce por una pequeña senda hasta el monumento. No hace falta utilizar material técnico, pero sí conviene llevar calzado con buena suela, porque algunas zonas pueden resultar resbaladizas si están húmedas.
El acceso en vehículo puede estar limitado en las calles residenciales y en los tramos próximos al mirador. Aunque se vean coches circulando, no conviene interpretar eso como una autorización general. Mi recomendación es dejar el vehículo en una zona permitida y asumir que los últimos metros se harán a pie, respetando siempre las señales y las restricciones vigentes.
Datos de la ruta corta
| Aspecto | Referencia orientativa |
|---|---|
| Distancia | 5 km ida y vuelta |
| Tiempo | Unas 3 horas con paradas |
| Desnivel máximo | Aproximadamente 237 metros |
| Dificultad | Baja, con subida continua |
| Tipo de terreno | Asfalto y senda final |
Estas cifras son orientativas y pueden variar según el punto exacto de inicio. Una persona acostumbrada a caminar puede completar el trayecto en menos tiempo, mientras que las familias o quienes prefieran detenerse a menudo necesitarán una mañana o una tarde completa.
Qué ruta elegir según el tiempo y la forma física
No todo el mundo visita este lugar con el mismo objetivo. Para decidir bien, conviene distinguir entre la subida directa desde la ciudad y los recorridos más largos por la Serra Gelada.
| Opción | Duración y distancia | Para quién resulta adecuada |
|---|---|---|
| Subida desde Rincón de Loix | 5 km, unas 3 horas | Primera visita, familias activas y paseo panorámico |
| Acceso desde la zona de Punta de l’Escaleta | Trayecto corto combinado con miradores | Quienes buscan reducir la caminata urbana |
| Travesía de la Serra Gelada | 8 km solo ida, entre 4 y 4,5 horas | Senderistas con experiencia y buena resistencia |
La travesía completa de la sierra es otro tipo de actividad. Incluye fuertes subidas y bajadas, alcanza cotas superiores y no dispone de fuentes durante el recorrido. La guía municipal de rutas la considera una propuesta de dificultad moderada-alta, por lo que no la plantearía como una ampliación improvisada después de visitar la cruz.
Para una primera experiencia, elegiría la ruta corta y reservaría la travesía para un día específico. El error más habitual es calcular solo la distancia y olvidar que el regreso también exige esfuerzo, especialmente bajo el sol de la Costa Blanca.
Cuándo ir y qué llevar en la mochila
La orientación del mirador permite disfrutar de momentos muy distintos. Por la mañana suele haber una luz limpia sobre la ciudad y temperaturas más agradables. Al final de la tarde, la luz cálida realza el litoral y ofrece buenas condiciones para fotografiar el perfil urbano, aunque hay que vigilar la hora de regreso.
En verano evitaría las horas centrales. La subida tiene poca sombra y el pavimento puede acumular mucho calor. En primavera y otoño, una salida entre las 8:00 y las 10:00 o después de las 17:00 suele ser más cómoda, siempre ajustando el horario a la puesta de sol.
- Agua suficiente: al menos 1 litro por persona para la ruta corta y más cantidad en la travesía larga.
- Protección solar: gorra, crema y gafas, incluso en días con brisa.
- Calzado estable: las zapatillas deportivas sirven para el recorrido corto, pero no conviene llevar sandalias abiertas.
- Teléfono cargado: útil para orientarse y contactar con emergencias si fuera necesario.
- Linterna: recomendable si existe alguna posibilidad de regresar después del anochecer.
En caso de calor intenso, viento fuerte o riesgo de incendio, el acceso a espacios naturales puede modificarse temporalmente. Antes de salir conviene revisar la información municipal y no entrar en zonas cerradas. En una ruta tan expuesta, aplazar la excursión es una decisión sensata, no una exageración.
Qué se puede ver durante el recorrido
La recompensa empieza antes de llegar a la cruz. Conforme se gana altura aparecen la playa de Levante, las calas del entorno y el contraste entre las construcciones de Benidorm y la vegetación baja de la sierra. En días despejados también se distingue con claridad la isla de Benidorm, situada frente a la costa.
La Cala del Tío Ximo
Esta pequeña cala puede incorporarse a una jornada de senderismo por los alrededores. Es un lugar más recogido que las playas principales y conserva referencias a las antiguas explotaciones de ocre. El acceso tiene pendientes, por lo que yo la visitaría como complemento independiente y no intentaría encajar demasiados desvíos en la subida principal.
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Punta del Cavall y la Torre de les Caletes
Desde la zona de la cruz también se puede enlazar con el itinerario hacia Punta del Cavall, donde se encuentra una antigua torre vigía. El recorrido permite observar mejor los acantilados de la Serra Gelada y entender por qué este litoral fue utilizado durante siglos como punto de vigilancia.
La combinación entre el mirador, la cala y la torre puede ocupar buena parte del día. Si se viaja con niños o con personas poco habituadas a caminar, es preferible escoger uno de estos complementos y dejar el resto para otra visita.
Consejos para disfrutar sin cometer errores
El primer error es tratar la excursión como una visita completamente urbana. Aunque buena parte del camino esté asfaltada, hay desnivel, exposición solar y un tramo final de senda. El segundo consiste en subir sin agua porque la distancia parece corta. La temperatura importa más que los kilómetros, especialmente en julio y agosto.
También recomiendo evitar los bordes de los acantilados para conseguir una fotografía. La vegetación puede ocultar desniveles y una ráfaga de viento cambia rápidamente las condiciones. Las mejores imágenes suelen obtenerse desde los puntos abiertos y señalizados, sin necesidad de acercarse al vacío.
Si se visita al atardecer, hay que calcular el regreso antes de que oscurezca. La bajada puede parecer sencilla, pero la fatiga y la falta de luz aumentan el riesgo de tropezar. Llevar una pequeña merienda y hacer una pausa en una zona segura mejora mucho la experiencia.
La entrada al mirador es gratuita y no requiere reserva. El coste real de la actividad suele limitarse al desplazamiento y, si se desea, a una comida posterior en Benidorm. Para mí, esa sencillez forma parte de su encanto: es una de las excursiones panorámicas más accesibles de la Marina Baixa.
Una subida sencilla que merece hacerse con calma
El mirador de la cruz funciona tanto para una primera toma de contacto con la Serra Gelada como para una escapada breve desde la playa. La ruta corta ofrece el mejor equilibrio entre esfuerzo, tiempo y paisaje, mientras que la travesía completa queda reservada para quienes buscan una jornada de senderismo más seria.
Mi consejo final es no subir con prisas, llevar agua, consultar las restricciones de acceso y elegir una hora con buena luz. Cuando la ciudad queda debajo y el Mediterráneo ocupa todo el horizonte, se entiende por qué este rincón sigue siendo uno de los puntos más reconocibles de Benidorm.
